La cafetería para padres hizo las delicias de todos con una iniciativa especial: durante la pausa del desayuno, los alumnos de todas las clases recibieron un delicioso helado.
Los padres, muy comprometidos, ya lo habían preparado todo minuciosamente con antelación. El helado se sirvió en vasitos y se decoró con mucho cariño con virutas de colores y barquillos crujientes. Así, a cada niño le esperaba una pequeña y dulce sorpresa.
La alegría fue enorme para todos. Justo antes de las vacaciones, el helado sabía especialmente bien y supuso un refresco muy bienvenido. Hubo muchas risas, todos lo disfrutaron y la actividad tuvo una excelente acogida entre los niños.
¡Muchísimas gracias a los padres del «café de padres» por su dedicación y por esta sorpresa tan acertada, que ha enriquecido la rutina escolar de una forma especialmente deliciosa!


